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sábado, 4 de julio de 2009

Así fué...

Sucedió así.
Nos conocimos.
Qué pena... creíamos que podíamos hacerlo funcionar.
Qué pena. No fue así.
Qué pena!

Sucedió así.
Nos amamos.
Qué pena... pensamos que podíamos controlarlo.
Que idea. No lo logramos.
Qué idea!

Sucedió así.
Nos desconocimos.
Qué pena... creíamos que podíamos llegar a revertirlo.
Que loco. Así fue.
Qué loco!

Sucedió así.
Nos desencontramos.
Qué pena... creíamos que podríamos buscarnos en cada sitio.
Que lógico. No ocurrió.
Qué lógico!

Sucedió así.
Nos dejamos.
Qué pena... creíamos que podríamos continuar juntos.
Qué inevitable. Tenía que ser.
Qué inevitable!

Sucedió así.
Nos extrañamos.
Qué pena... creíamos que podríamos soportar la lejanía.
Qué real. Tuvo que pasar.
Qué real!

Sucedió así.
Nos temimos.
Qué pena... creíamos que era imposible.
Qué miedo. Teníamos que vivirlo.
Qué miedo!

Sucedió así...
nos conocimos, nos amamos,
nos desconocimos, nos desencontramos,
nos dejamos.

Nos extrañamos, nos temimos...
qué pena! qué idea!
qué loco! qué lógico!
qué inevitable! qué real!

Así sucede...
cuando tiene que pasar...



jueves, 11 de junio de 2009

Unas 30 veces No Quiero...

Supongamos que te digo que NO.

No quiero
otra vez... de verdad no quiero.
No quiero jugar a montar la misma obra de teatro, las mismas miradas... las mismas...
no quiero otra vez sentarme a tu lado a ver pasar el rato y pensar en nada...
ni que llegues como llegabas... no quiero saber qué hacés... No quiero tener que saber... no quiero salir a pasear... ni quiero encontrarte en ningún lugar...

No quiero verte jugar al soñador... no quiero... escuchaste??? no quiero!
No quiero tener que preguntar... ni volverte a invitar... ¡no quiero saltar!

Tampoco quiero salir a barrer calles nocturnas con zapatos salpicados de luna... no es tiempo, ¡ya se pasó la hora!... no quiero ver los faroles arder a la luz de la noche trémulos de que pases y se esfume... eso que querías sentir ... y no sentiste..

No quiero jugar a correrte si nunca me esperás al escapar. No quiero tener que escribir más versos de este estilo... ni rumiantes... ni ilógicos... ni solícitos ni esquivos...

No quiero pedirte que mirés de nuevo la misma ventana. Ni sentirte cerca y lejos...
No quiero caminar la tarde con sonrisas de lata... no quiero mostrarle los dientes al sitio donde descansan o intentan hacerlo a las 3 a.m. mis cavilaciones... No quiero...

Ya se me cansó el cuerpo... de tantos delirios... No quiero parar. No quiero esperar. No quiero frenar.

Y llorarán mis penas.. pasados amores... desidia... Pero yo no.

Yo no extrañaré más nada... sólo hasta que no sea la que tenga que querer... Y sonará arrogante...
Pero: ya no quiero.

No me creas... no me juzgues... no me extrañes... Serás un recuerdo ambicioso... una dulce idea que tuve una noche de verano sin estress... Serás eso que asaltará mis sueños dentro de muchos años haciéndome reír...

Y reiré porque las lágrimas se habrán acabado en esta época... en que ya no quiero llorar.

Y reirás al leerme... porque sabrás que todo es una mentira... Pero no podrás quererme sino me querés así... contradictoria.

Ahora sí, que se graben en tu mente dos palabras: NO QUIERO. No puedo evitarlo... se acaba... o venís en busca de un antídoto... o te perdés la parte del cuento que jamás leí. Rescindo el contrato querido, en busca de un sueño mejor.

Compré ese boleto sabiendo adónde podía y adonde jamás llegaría... pero quise bajarme en esta estación... Quizás si el azar no nos vuelve a encontrar... podamos cambiar algunas cosas.

Y solo querré y no diré "no quiero" si querés llevarlo a correr por el campo... si lo invitás un helado... si agarrás su pequeña mano y me pedís que te enseñe a hablar con él. Si lo subís a tus hombros y le contás cuentos...

No diré "no quiero" si te tomás unas horas y lo pensás bien... no diré "no quiero"... solo si podés recordar...

Pero ya ha pasado el tiempo... y te olvidaste que fuiste un niño aquellos días...
Sólo resta pedirte que desaparezcas... si no venís a arreglar el clima... mejor quedate del lado lluvioso.

Atentamente... y te repito... si querés cuidarme que se graben en tu mente esas dos palabras que ya repetí unas 30 veces...

y...Supongamos que no es una suposición...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Y parece que sí...

Los últimos vestigios del sol del lunes que va transformándose en el sol de martes... Así y salteándose estaciones anda el clima...
Pero no se saltea nunca la estación de trenes... la visita temprano... y a última hora...
De mañana están todos apurados... de noche están todos apurados... Me deslizo con cuidado entre la gente: se hace tarde. 
Equipaje en mano... caminata rápida... cruzo calles...subo escaleras... llegaré  a tiempo a todos los subtes, luego de haberme tomado casi todos los trenes... 
y al pasar... 
junto al letrero con los viajes luminosos
 -aguardando que los tomen- 
recordaré la primera vez que pisé este sitio: 
Recordaré en detalle cuando tuvieron que explicarme todo. Pero con certeza más difícil de olvidar será ese atardecer... en que el  sol espiaba entre rendijas, cómo iba creciendo sin querer... 
Sólo un instante me hice la pregunta... 
y seguí como seguían todos... 
con la utopía...
casi ingenua... de poder un día,
recordarla...
escucharla nuevamente en la memoria....
y poderla contestar.

viernes, 20 de febrero de 2009

Lo que suena cursi... pero es cierto!


Nadie lo entiende... Siempre es así, siempre estoy enamorada. Nunca dejé de estarlo. 
Bueno, a lo mejor exagero... tuve que nacer y vivir un rato para empezar a enamorarme...
Tuve que mirar afuera y ahí empezó todo.
La gente cree que cuando va por la ciudad, y cruza la avenida sabe perfectamente qué es estar enamorado... pero no saben. 
Yo sé que no saben.
Todos piensan que cuando las miradas se cruzan y la sonrisa se comparte, o cuando van de la mano, y sus manos bailan, o cuando los pasos se van acompañando... o cuando el pelo se acomoda sin que tengan que dejar las valijas... todos ellos creen que saben cómo es.
Pero no.
Hay emociones y hay sentimientos... enamorarse es como emocionarse... llega... y se va... pero cuando amas algo, ahí si eso no se va nunca... 
Enamorarse es como llevar un globito rojo de helio, pendiente de un hilo, caminás con la sonrisa radiante, porque llevas eso... pero si lo soltás vuela y se va... se aleja tanto que casi olvidaste la sensación de llevarlo en tu mano.
Pero amar... eso es que la vida te lleve por donde sea, y siempre sepas que hay alguien esperando. Esperando que vuelvas, esperando que sigas, esperando que rías, esperando que quieras. 
Y eso no te emociona, ¡se siente!.

Entonces... muchos se enojarán conmigo... pero no... no pienso que enamorarse por ser pasajero sea un hecho menor...

Me enamoro cuando abro la ventana y el cielo no es del mismo color que ayer a la mañana... cuando vuelvo a la tarde y las sierras están con ese halo gris... cuando la noche invade tanto el campo que no hay lugar en tus ojos para mirar tantas estrellas... cuando las manitos de ellos se juntan para contarse un secreto y jugar... cuando el juega como si tuvieran la misma edad.... cuando ella separa del plato un poco, porque eso que no le gusta a la otra le gusta tanto... cuando el viejo dobla el periódico y le dice al nieto que vea lo que encontró... me enamoro tanto... cuando no te sale pronunciar la "T".

Es inevitable... si los pedales giran por donde me lleven me encanto del ambiente que me rodea...
Tal vez eso está haciendo falta... saber que puedes amar tanto que todo parezca que está solucionado... pero sino te enamorás a cada rato... la vida pierde sentido.

Sino encontrás cada noche un color distinto a la luz que te llega, o no ves que él se está sonriendo en la sombra... si no sos capaz de descubrir que ese "no" es un "sí", hay una capacidad que está faltando en vos.

Podés perder la vista, el oído, el gusto o el tacto... pero nunca podés perder esto. Si lo tenés, lo otro no se nota... pero si se nota es porque estás perdiendo la vida...

A esas hormigas nadie las ve pero ellas van y vienen, como las emociones... y en su mundo... eso es lo importante...

Asi es el amor... algo q te importa a vos y a alguien más... y a nadie más le importa tanto como a ustedes dos...


martes, 10 de febrero de 2009

Para cuando me olvide, que alguien me lo recuerde

Días de verano.
Pileta, sol y césped... verde...
Aveces tengo que mirar por la ventana para saber que todavía es de día...
Hace días que el viaje se ha transformado en un mero recuerdo... porque la vida viene ajetreada y parece que todo va a cambiar.
La propuesta está hecha... el maletín listo, el uniforme colgado.
Quizás pasen muchos días hasta que logre recolectar todos esos papeles.
Tendré en el escritorio una colección de sonrisas... y llevaré en el alma los momentos que guardé hace tiempo.
Si un día los días que pasaron han sido muchos, te pido que hagas sonar el teléfono, para que yo salga. Simplemente quiero darte un abrazo y desearte suerte. Si me quedo esperando en la vereda.. sólo será un rato... pero el tiempo pasa rápido, y probablemente ... probablemente... voy a callarme esa idea que encontré. Pero va a gustarte, estoy muy segura que buscarás los paraguas para salir a volar por las calles y reírte conmigo de cómo cae la lluvia y el suelo se vuelve espejo. También sé que arreglaré mi rutina, de manera que queden horas libres para dibujarnos. Y es factible que me cueste cargar el maletín y subir al auto, pero como existe ese secreto, la vida será más llevadera.
Que me enseñen a disfrutar con lentitud el tiempo que haya libre, y con prontitud arreglar lo que llegue... 
Que me enseñen a portarme seria si no hay nada que en esa mesa cause risa.
Que me enseñen a escribir muy rápido y cruzar los brazos de manera inquieta...
Pero nunca aprenderé a olvidar que lo que se aprende con los más bajitos, es huella perenne dentro nuestro. 
Pueden enseñarme variedad de cosas, pero nunca pretender que sea otra.
Se aprende a fingir intriga... pero no se aprende a disimular el miedo, ni la tristeza, ni lo que duele... ni lo que fatiga. 
Esas cosas se dibujan en el rostro... 
Mientras no hurten mi lápiz rojo del cajón... Estaré con vida.

martes, 9 de septiembre de 2008

Vas a extrañar todo ésto...

¿Pensaste que te quejas de lo que hay hoy... y seguramente en unos años vas a extrañar todo ésto?
Podemos extrañar el ruido de la puerta al abrirse... la forma en que suena el piso cuando saltamos en la galería... la manera en que el viento agita los pastos del terreno solitario... la forma en que el sol entra cada mañana... por cada ventana abierta o cerrada...
El olor al jugo exprimido... y las cáscaras de naranja en la mesada...
Puedes extrañar la mediana estatura de tu hermano... y la pequeña del visitante que juega a las escondidas en tu patio.
Puedes extrañar el eco de los ladridos de los perros de la cuadra... la forma en que surca el césped tu bicicleta... el olor a lluvia... el viento seco en tus cabellos... el color del cielo en las tardes de octubre... las tardes de noviembre... los amaneceres de julio...
El olor de la cena a las 9 de la noche... y el flan de mamá con el caramelo a punto...
La respiración de los niños durmiendo, la luz ténue de madrugada cuando llegas de una salida que terminó al día siguiente de tan linda...
La mañana en que cumples 16...
El viaje en colectivo allá lejos. La llegada, el regreso.
Tu perra jugando en el jardín con esa pelota... y la manera en que tuerce el cogote y te mira paciente... o levanta la pata, o parece que ríe...
Las luces de la ciudad cuando vas a esas fiestas de fin de año... y la cara de papá cuando te cuenta el regalo sorpresa. La manera en que eliges los regalos sin que nadie sepa.
Vas a extrañar todo ésto... por eso... míralos con cariño, a cada espacio, cada lugar dónde estés por más de un minuto... porque tu casa... tus cosas... nada va a seguirte... Y en el recuerdo siempre se guardan esas sensaciones, que de chico uno tiene a cada rato... de que las cosas son eternas...
El perfume de esas flores de la abuela... el balconcito está regado, y es primavera... y no hay tantas primaveras como ésta.
Las hojas desparramadas en el escritorio... los lápices... la goma de borrar gastada... la cortina que flamea...
El ruido del motor del auto... el viaje a Brasil... el amanecer en la ruta... los colores azulados de la mañana... y las miradas radiantes de todos.
El bolso armado junto a la cama... y las pantuflas listas para el desayuno. El ropero acomodado, la cama revuelta... los ojos pintados... la campera nueva... las botas lustradas... los aros... sus sonrisas... las del resto. La vuelta... la llegada... la mirada de esa amiga... la voz callada justo a tiempo.
El abrazo... el silencio... el piso encerado, la pared recién pintada... y esa boca torcida en un dolor que es risa... sabes que todo pasa... y mucho queda por hacer...
Yo sé.Vas a extrañar todo ésto...