miércoles, 20 de mayo de 2009

Y parece que sí...

Los últimos vestigios del sol del lunes que va transformándose en el sol de martes... Así y salteándose estaciones anda el clima...
Pero no se saltea nunca la estación de trenes... la visita temprano... y a última hora...
De mañana están todos apurados... de noche están todos apurados... Me deslizo con cuidado entre la gente: se hace tarde. 
Equipaje en mano... caminata rápida... cruzo calles...subo escaleras... llegaré  a tiempo a todos los subtes, luego de haberme tomado casi todos los trenes... 
y al pasar... 
junto al letrero con los viajes luminosos
 -aguardando que los tomen- 
recordaré la primera vez que pisé este sitio: 
Recordaré en detalle cuando tuvieron que explicarme todo. Pero con certeza más difícil de olvidar será ese atardecer... en que el  sol espiaba entre rendijas, cómo iba creciendo sin querer... 
Sólo un instante me hice la pregunta... 
y seguí como seguían todos... 
con la utopía...
casi ingenua... de poder un día,
recordarla...
escucharla nuevamente en la memoria....
y poderla contestar.

miércoles, 13 de mayo de 2009

¿Dónde queda el sitio más lindo del mundo?

Para que no me olvide allá en las nubes de las sierras 
el dibujo que me imaginé mirando el cielo
para que no me olvide esos días en que el tiempo
tardaba lo que tiene que tardar
Para que no me digas que te acuerdas
para que no se permitan olvidar: 
voy a guardar estas líneas

Coleccioné momentos diferentes
todos tan distintos y foráneos
Aún así son parte del puzle
de la vida que llevamos hace rato,
una que quiere seguir hablando,
que quiere seguir corriendo...
¡que espera llegar con tiempo!

Hay espíritus solos vagando por el parque..
hay un listado de preguntas sin respuestas
quedan millones de dudas 
acurrucadas-escondidas-calladas-dormidas

Ellas: las dudas

-esperan- 

-Todas están esperando-

Podremos jugar y seguir disimulando...
Mas la tierra te llama. No hay indiferencia que valga
Un cable se irá desatando desde el fondo
pasarán horas mientras nos llenemos de energía
despleguemos una complicidad inédita 
y nos encontremos diciendo y hablando
de todo aquello que pactamos callar

Tenemos carteles con verdades y mentiras
tenemos ideas locas, tenemos miedos
aún así soñamos con vivir...
Hemos escrito en letras bien grandes
los cambios que tenemos que hacer
en el imán de la heladera voy a pegarlos
para recordarlos día a día

Soñamos con la vida...
Queremos seguir, queremos correr,
queremos escapar, queremos llegar..
queremos ver... queremos oir..
volver....

Y en lo más profundo nuestro: la pregunta
¿dónde queda el sitio más lindo del mundo?
de cartografía sólo entienden las palomas ...
de matemáticas no entiende la historia 
todos llegarán un día... 

-no esperen-

Ese sitio va dormido dentro nuestro
pero sólo se despierta en el silencio...
callemos... no hagamos más ruido...
¿pueden dejarse escuchar?
Detrás de las dudas y el dolor...
hay algo que busca mirar más allá
duele el estómago cuando grita...
pero duerme tranquilo el corazón 
cuando consigue despertar...

Caminar es no quedarse quieto
no quedarse quieto es caminar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Boceto de Carta para alguien que ya no quiere saber de mí...

No voy a cansarte... aunque me canse primero...
No voy a cansarte... con mil palabras vacías... son sólo un intento de llegar del otro lado....
Y aunque cruzo tu mirada muy de vez en cuando, la encuentro triste... ni como antes... ni como después... Sé que rompí algunos códigos... sino bastantes... pero aún así, vine para decirte sólo eso: no voy a cansarte aunque me canse primero...
Te cansarías de intentar, conversar largas horas... mirando el cielo allá lejos... mirando el lago otra vez.. sintiendo ese fresco?
Te cansarías de todo eso si no es como antes... que yo huía... que escapaba a cada intento...?
Así es como haré todas las cosas? un lío y luego un disparate?... si queda sólo una razón que justifique que me mires a los ojos... te pido que lo hagas...

Pero ya dijiste lo que había que decir...
y será que es el destino.... que se juega mi camino...

y todavía resuena... algo que nos conmovió la vez que lo leímos seguro... por motivos distintos:

"D: Está escrito"


martes, 28 de abril de 2009

Quiero cometer el error más grande del mundo...

 Así empieza una canción que me gusta...Y así empieza cualquier cosa que uno empiece... Ayer puse unos cuantos puntos sobre unas cuantas íes...

 Y me miran: creen que me he confundido... pero no, los ubiqué, justito encima de las íes.  Me piden que pronuncie lentamente las palabras... hasta que entienden. Pero entienden, lo que quieren entender. Y así... de a poco... se van convenciendo nuevamente de que escucharon mal.

Escucharon bien: Me voy.

No sigo así l No soy así l No sirve así.

RENUNCIA: (Disculpa y encabezado a priori: avisando que estoy muy segura de que no tengo la habilidad que ellos precisan para la empresa: "decir la verdad con otras palabras" = no decir la verdad). Digo la verdad: NO QUIERO.

 Continúan mirándome incrédulos. Uno se enoja y grita. El otro simplemente se levanta de su silla, camina nerviosamente, junta las manos a la espalda... y con la mirada en el piso hasta me da pena. 

 Miro las escaleras adentro, impacientes porque entre gente... Una nostalgia mezclada con un gusto amargo me recorre la garganta y el recuerdo... No puedo. No soy la indicada. No me llamen escaleras impacientes... no puedo subir ahora. No TENGO que subir ahora.

 Es así... era una gran oportunidad... Pero hay unos ojos grabados en mi alma, que me recuerdan cada día que ese no es mi sitio. Discúlpenme señores empresarios... los tacos de charol... las camisas almidonadas... los pantalones planchados con rayas... no me quedan cómodos. 

 Discúlpenme... sé que trabajé duro, que le puse empeño y hasta me creí que me gustaba... pero lo que me gustaba era coleccionar rostros en el subte, caminar por calles desconocidas, conocer lugares diferentes, caminar horas... encontrar algo que no sabía que tenía... y tomar muchos cafés... el café era la mejor parte... ¡porque el café es algo que me encanta!

 Discúlpenme y lo repito, por hacerles creer, hasta el convencimiento absoluto de que era confiable.... Pues no lo soy... los que tenemos alados los pies no podemos quedarnos quietos por mucho rato. Menos cuando el trabajo se trata de cortar alas a otros.

 ¿No me comprenden?... Con más razón... acérquenme ese papel que firmaré mi renuncia. Hay una fila larga de jóvenes emprendedores que quieren este trabajo... lo que no sé si hay, es entre ellos, alguien tan complicada como yo, alguien que pretenda trasnformar una empresa comercial en un arte del entretenimiento... para hacer reír a los niños tristes.

 Si se sientan nuevamente en las salas, y miran la pantalla... imaginen que las luces se atenúan y las butacas coloradas sostienen sus cuerpos rendidos a la luz de la proyección... entonces... ante sus ojos aparecen algunas imágenes... 

Hay una escena en una película dónde uno de los personajes dice lo siguiente: "Cuando veo llover imagino que la lluvia escribe sobre el suelo miles de frases…siempre distintas porque siempre llueve distinto. 
Y me imagino que puedo pedir un deseo, elegir una de las miles de frases que las nubes escriben en el polvo y que ese deseo se convertirá en realidad..."

Hace unos días, la última  vez que llovió... yo pedí mi deseo... y lamentablemente para ustedes, seme  hizo realidad.

Ayer fue 27 de abril de 2009. Hace 24 años que falleció mi abuelo... el que jugaba a diario con la máquina de fotos. Quizás me dijo en secreto que era hora de tomar otros rumbos... Hay una sóla imagen que conservo de él... la única en la que lo he visto con vida: una filmación que encontré entre latas de 8mm. Él está agitando las manos, dirigiendo al que lleva la filmadora y lo graba... se ríe... alza los brazos... Eso es el cine: algo que te hace sentir bien.

viernes, 3 de abril de 2009

Relato de un relato

Imagen obtenida de: sandwords.blogspot.com
Un cielo azul... tan oscuro que tengo que entornar los ojos para ver la lejanía. Él saca su pipa y me mira concentrado. ¿Qué haces? pregunta. 
Me río. 
-Leo... ¡ésto! ¿Te gusta?... 
-¿Qué es?... 
-¿Un libro?
- Ajá... y, ¿qué dice dentro?
Me encojo de hombros... 
- Déjame ver...
Entonces exhala el humo que chupó y baja la vista... me mira de reojo...
- Pequeño... un día vas a leer todo.

Hace tiempo que vivimos acá. En una pequeña carpa. No es mi padre, pero es igual que si lo fuera. No está siempre conmigo, pero parece que así fuera... Le digo Car. no sé bien como se llama. Y mis amigos dicen que así se dice auto en inglés. En cambio, mi madre... ella si está conmigo, siempre... 
-Jo...
-¿Qué madre?
- Ven... tengo que mostrarte algo...
Me voy hacia el fondo de la carpa. Hacia atrás se despliega el desierto. Inmenso. Mi madre ha tendido una soga de ropa lavada. Tiene el fuentón en sus manos y me mira sonriendo. Estira un brazo y dice...
- ¿Viste las estrellas?
Abro la boca... cada vez más grande. Mis ojos brillan y no puedo hablar. 
Mi madre se acerca me rodea con el brazo los hombros. Con el otro sostiene el fuentón contra su flaca figura. 
- ¿Escuchas la música?
No sé de qué música me habla...
-¿Cuál?
- Escucha Joel... ¿Escuchas?
Cierro los ojos... las estrellas no caben en ellos. Nos quedamos en silencio tomados de la mano. Parece que una carabana no muy lejana está cantando un mantra.
- Puedo escucharla - digo sin abrir los ojos.
- Así es el desierto cariño... está desierto... pero si te pones a escuchar todos los sonidos del mundo llegan. Nunca estarás solo si sabes cerrar los ojos para ver... y callas para escuchar...
Me apego contra su vestido. Mi libro quedó olvidado. Está encima de la estufa casera que construyó Car...
Él me llama. Mi madre me hace señas. Entro de nuevo a la carpa y salgo por la parte delantera.
- ¿Qué ocurre Car?
- Mira Joel... ¿Ves esta parte del libro? 
Lo tomo y le digo, 
-¿qué tiene?
-¿La primera línea qué dice? 
Me siento a su lado cruzado de piernas. Me río cuando sacude mi cabeza y me da una palmada en las mejillas.
- Bueno... - dice mientras se recuesta sobre un almohadón y estira sus brazos para colocarlos tras su cabeza - quiero saber qué ha pasado con esa historia que empezaste a leerme anoche...
- ¿Estás preparado para dormir? - le digo con picardía mientras entono mis primeros vocablos leyendo la lengua que habla mi familia -"Un cielo azul... tan oscuro que tengo que entornar los ojos para ver la lejanía...Él saca su pipa y me mira concentrado. ¿Qué haces? pregunta...

lunes, 23 de marzo de 2009

1 sol, 2 cometas.... 3 canciones...


Te lo pregunté tantas pero tantas veces.... 
que ya me da vergüenza volver a preguntarlo;
¿por qué revuelves con esa cuchara tanto?,
¿por qué no dejas tranquilo el café y me miras un poco?,
¿por qué no callas...?

Quiero decirte unas cosas.
Quiero contarte todo.
Quiero explicarte poco a poco...
Cómo me puse de este modo...
Siéntate... Pruébalo... está amargo,
no lo tomes frío.

Estuve pensando,
me detuve a hacerlo, porque hacía falta.
Ya conté los días, tengo escrito el calendario en la mano,
llevo en la panza ese cosquilleo intenso de la ansiedad.
Me dejé largo, largo... largo el cabello.
Si tuviera mi lápiz como siempre en mis dedos,
supongo que escribiría absolutamente todo el plan.

Mira, es el siguiente:
caminar sin tener tiempo,
reirme de todo lo que causa risa...
preocuparme de aquellas cosas que nadie se ocupa...
ocuparme de esos ojos que no dejan de mirarme,
y por último escribir en tu puerta un nuevo número.

Quiero que tengas mi teléfono bien anotado.
Por favor no pierdas este obsequio que te hago.
Tienes que cerrar los ojos un tiempo largo,
bueno... así... no tanto.
¿Ves lo que dejo en tus manos?
Es un pequeño trozo de papel... y una foto vieja.
Te ríes... tu sonrisa se cuela por los costados...
¡No los abras!
En ese papel está escrita la otra parte del plan.
Y en esa foto está la respuesta a todo lo que no te quise contar.
Voy a salir corriendo de este café. 
Y voy a esperar que salgas. 

Contaré hasta 10 y ya estaré en la esquina...
este es ritmo... 
1 sol
2 cometas
3 canciones
4 colores
5 pasiones...
y sigo contando...
6 escaleras...
7... siete...

Te quedaste ahí. Quieto. Demasiado quieto mirando.
Al abrir los ojos, tu rostro quedó callado.
por la ventana puedo ver bailar una respuesta en tus piernas.
Pero no veo bien.
Te gustó... ¿te gustó?,
moriré aquí afuera si no sales. 
¿Qué tenés en el bolsillo que buscás nervioso?
Con el papel no hiciste nada. Lo dejaste a un lado.
Sacaste una lapicera... y otra cosa.
Estás escribiendo. Te levantás... corriendo pagás la cuenta...
¡El mozo quiere darte el vuelto!

Aquí estás. Quiero reírme de tu facha pero no puedo.
Ok. Ok. Ok...
¡Dale mostrame!
En el papel ahora dice: viernes 27.
Y la otra cosa es otra foto. 
Una foto nuestra. 
Sólo me mirás y vas acercándote...
estoy por correr, pareciera que fueras a besarme... 
Pero tu cara inocente me pregunta:
¿Puedes recortarnos y pegarnos en esta otra?


Boceto de madre


Han pasado muchos meses... y parece que no siguieran pasando...
la vida corre a dos mil por hora... el mundo ha girado, ha cambiado su rumbo.
Me detuve en la esquina,  esa soleada, de la vuelta de casa. Con paredes rosas... con colores salmón. La vereda se me abrió delante y me llevó hasta el otro lado. Allá me miraba. Parecía de tres años. Con piernas cortas, cabellos revueltos. Se puso la mano de visera y me preguntó si tenía otra cosa...

Me paralicé. No podía cruzar. No había tráfico. Pero sabía que si lo hacía no volvería nunca más a casa. 

Pienso. Siento. El aire corriendo entre mis brazos. La sangre corriendo por mis venas. La sonrisa radiante corriendo bajo esas manitos de visera... 

Hay cosas que no hay que hacer... y así mismo las hacemos. Corrí en frente y la abracé. Le conté que era hija mía. Le besé ambas mejillas. Le até trenzas en el pelo... Y desde ese instante supe, que cualquier instante hace tiempo nos dejó solas... pero a partir de allí... ninguna... podría seguir caminando si no era de la mano de la otra.

Me habían dicho que era así. Que estaba crecida. Lo que no me habían dicho... era que no podría volver atrás. Me prohibieron tenerla a mi lado. Pero no podían evitar que la encontrara.

No sabía qué era yo. Pero evidentemente entendió rápidamente que no le haría daño.

Me preguntó cómo me llamaba... y le dije que con el tiempo olvidaría mi nombre.